Un Gin Tonic hecho con mucha pasión

Al empezar este artículo tenía una idea distinta de lo que quería escribir. La pasión es algo que ha movido al ser humano a crear obras extraordinarias. En ese preciso momento de creación la pasión por tu trabajo se hace evidente en el resultado final. Las obras maestras han llevado su tiempo y para mi esta es la culminación de algo que me apasiona.

Gin tonic de fresa
Gin Tonic de fresa

Observar el brillo de estos fresones, rojos como aquellos labios que una vez fueron amados. Ese tacto, ese aroma que trae recuerdos casi olvidados y después ser invitado a recorrer en la cámara de las verduras ese pequeño bosque que forma el último ingrediente de esta copa tan especial. Escogiendo cada uno de esos frutos con mis manos para después ofrecerles un lecho de color blanco marfil y ser expuestos como la naturaleza muerta que son pero que con esa muerte crean vida dentro de nuestros vasos, (esos libros que están en blanco esperando que como antiguamente en la ciencia de la alquimia dos elementos se mezclen entre si creando algo nuevo); la pasión que tiene el frío hielo al caer en el vacío de ese templo de cristal, el romper el envoltorio de plástico de la botella de ginebra e ir dejando caer el líquido y escuchar el ruido que hacen los trozos de agua congelada en forma de cubos al mezclarse con el calor del destilado, el gas escapándose por la boca de la tónica enfrascada en un pequeño recipiente, cuando todos los elementos están unidos y se muestra al público impaciente esa expresión que recorre el mapa de su cara es la larga y esperada recompensa que uno ha estado esperando.

Alfonso Nieto
Alfonso Nieto

 

Pasión, esa es la receta de esta copa, de este Gin Tonic, de esa parte mía. Alfonso Nieto Zamora.