El Mediterráneo, algo más que un mar

El Mediterráneo es tanto la tierra como el mar. Pero no es sólo eso; es un conjunto de cualidades y diversidades de un espacio, más que el espacio en sí mismo. Es una idea, un concepto, una personalidad histórica y un lugar cargado de representaciones, de luz, de colores, de aromas, de magia, de amaneceres, de atardeceres, de sueños, de vivencias, de encuentros y desencuentros, de encrucijada de culturas y cuna de civilizaciones, de gastronomía y de sabores, de tertulias, de celebraciones y de tradiciones.

La Dieta Mediterránea nace como consecuencia de una combinación perfecta entre paisaje, agricultura y cultura. A través de la historia se ha ido produciendo una selección de alimentos y una manera de cocinar que a día de hoy se ha convertido ya en un estilo de vida. Porque no sólo se refiere a la forma de cocinar los alimentos, sino también a compartirlos en la mesa, a disfrutar y saborear de ellos mientras se conversa. Todo ello, unido a la práctica de ejercicio moderado diario y a las características propias del clima, proporciona un beneficio en nuestra salud.

 

La frase “Mens sana in corpore sano” surgió en el Mediterráneo, porque ya en la Antigüedad existía la necesidad de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado. Era igual de importante el culto al cuerpo, como a la mente y al alma. Y lo sigue siendo, puesto que las personas somos el conjunto de un todo.

 

La palabra griega diaita, de la que deriva dieta, significa “estilo de vida equilibrada”, y esto es exactamente lo que es la Dieta Mediterránea: un excelente modelo de vida saludable. Es por ello que la Dieta Mediterránea, desde el 16 de Noviembre de 2010, es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Senti Bernabeu. Responsable de Eventos y Relaciones Públicas